Nombre:
Mariana Moreno Taborda.
Grado:
5 A.
Profesora:
Liliana Sánchez.
LOS
LIBROS DE RUBIELA
Había una vez una niña de 7 años
llamada Rubiela, a ella le encanta leer, por eso tiene una habitación llena de
libros, sus favoritos son: La Biblia, cien años de soledad, Don Quijote de la
mancha, El señor de los anillos y El conde de Montecristo. Para sus padres ella
es la hija perfecta, pero en la escuela… todo es diferente, Rubiela siempre
leía cuándo terminaba un examen, un ejercicio e incluso en descanso, los demás
niños y niñas, la veían cómo una loca, una rara, porque siempre leía, en vez de
comprarse un celular, incluso por ahí andaban rumores de que ella hablaba con
los libros cómo si fueran personas.
Un día Melinda, una niña de la
escuela, fue a investigar que era lo que pasaba con Rubiela, porque era tan
rara., Rubiela la invitó a ir con ella a su biblioteca, Melinda la siguió, al
entrar allí, Rubiela empezó a conversar con Romeo y Julieta, mientras Melinda
hacía una cara de espanto, de repente, la alfombra de la biblioteca salió
volando con Melinda y Rubiela encima de ella, después de tener unos 2 o 3 km de
distancia entre la casa y la alfombra voladora, esta se dirigió velozmente
hacia los ladrillos de la casa, Melinda gritó: - ¡Vamos a morir, dime que esto
es una pesadilla! – Rubiela le contestó que no. Lo último que Melinda vió antes
de cerrar los ojos fue la pared de ladrillos en su frente, pero Rubiela le
dijo: - tranquila Melinda, abre los ojos, seguimos con vida – Melinda los abrió
y vió a Julieta en su torre mirando enamorada a Romeo – Ese rumor de la escuela
de que hablo con los libros es cierto, pero lo hago para, no sólo ver las
imágenes de los libros en movimiento, sino para interactuar con los personajes
de cada historia – Dijo Rubiela.
Melinda le dijo: - Rubiela… perdón por
llamarte rara… es que sólo ahora me doy cuenta que los libros enseñan y que el
conocimiento abre todas las puertas. Rubiela le dijo que la perdonaría y que si
quería podían ser amigas, Melinda le dijo que si y desde ese día Rubiela ya no
era la niña rara, era la niña que tenía amistad en todo lugar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario